Nuevos avances en la cirugía de la columna vertebral
Por Juan Pérez-Hickman
Los grandes avances en el tratamiento de las enfermedades de la columna vertebral en los últimos años han dado un giro al pronóstico, de tal calibre, que lo que hoy se consigue es la corrección de las deformidades, la remisión del dolor y la reincorporación a una vida social y laboral normal, con lo que ello conlleva de mejoría en calidad de vida, tanto física como psicológicamente.
Los tiempos de estar postrado por una hernia de disco o por una lumbalgia y la incapacidad para trabajar por problemas derivados de la columna son agua pasada gracias a las nuevas técnicas quirúrgicas.
La cirugía de la columna ha evolucionado tanto que permite la restauración de una vértebra debilitada y fracturada a consecuencia de la osteoporosis, que tanto afecta al sexo femenino, mediante intervenciones mínimamente invasivas: una simple punción e inyección de materiales que rellenen y fortalezcan las vértebras. También es fácil restaurar la movilidad de función de un segmento de la columna mediante una prótesis de disco.
Se han logrado grandes avances, también en la corrección de las deformidades (desviaciones) de la columna con magníficos resultados estéticos y funcionales, sin el suplicio que suponía la permanencia en cama con corsés durante largos periodos de tiempo.
Es muy importante saber en definitiva que los grandes avances en la cirugía de la columna, con todas las técnicas actuales, hacen que el tratamiento de estos problemas sea una actividad habitual dentro de la medicina con unos excelentes resultados y, en general, un bajo índice de complicaciones.
Esto hace que no tenga sentido el antiguo planteamiento de "aguantar el dolor para evitar males mayores".
Lo normal, hoy en día, es poder resolver la inmensa mayoría de las enfermedades de la columna vertebral con los distintos y numerosos métodos de tratamiento de que disponemos, una vez hecho un buen diagnóstico.
