La ozonoterapia abre nuevos horizontes
El gas ozono está formado por tres moléculas de oxígeno, siendo éste uno de los de mayor importancia en nuestra estratosfera. Un filtro de los rayos ultravioleta del sol y, por tanto, un protector que contribuye a mantener el equilibrio biológico en la biosfera. El gas ozono fue descubierto por el médico alemán Christian F. Schonbein
en 1840 y se viene usando en medicina desde 1857.
Dr.Enrique Albors, Director Unidad de Ozonoterapia Hospital Internacional Medimar
Ventajas de la ozonoterapia
Es el tratamiento más moderno, alternativo, eficaz y básico para numerosas enfermedades específicas. Es una terapia netamente natural; no tiene contraindicaciones con excelentes resultados desde el primer momento. El ozono activa la circulación sanguínea, aportando oxígeno, desintoxica el hígado, reduce los niveles de colesterol y ácido úrico, eliminando los componentes sólidos de la sangre.
¿Para qué sirve?
Son muchas las enfermedades y patologías en las que se pueden seguir de forma paralela a los tratamientos tradicionales y sesiones de ozonoterapia.
Se aplica la ozonoterapia con éxito en el tratamiento de diversas afecciones:
Hernia discal
Artrosis
Enfermedades reumáticas
Cansancio y fatiga crónica
Fibromialgia
Cefaleas
Enfermedades vasculares
Varices
Úlceras diabéticas en miembros inferiores
Colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn
Hepatitis B y C
Herpes
Geriatríal
Anti-aging
(antienvejecimiento)
La ozonoterapia se desarrolla en un programa de diez a veinte sesiones. Éstas se deben repetir cada cierto tiempo dependiendo de la enfermedad que se trate y de la vía a través de la que se aplica el ozono.