Clínica Ponce, Ortodoncia en exclusiva
Desde su puesta en marcha, la Clínica Ponce se ha distinguido por ser un centro pionero en la investigación de nuevas técnicas y aparatos. Esta búsqueda hace que nuestros pacientes puedan beneficiarse de los procedimientos y la aparatología de última generación, como la bisagra oclusal o brackets de autoligado.
Existen tres líneas generales de tratamiento dependiendo de la dentición del paciente.
1. Ortodoncia Preventiva - Infantil En la primera fase, que abarca desde los 0 a los 6 años, salvo en casos muy acusados, no es necesario llevar a cabo un tratamiento ortodóntico, aunque es conveniente realizar revisiónes periódicas con el fin de detectar precozmente posibles alteraciones.
En la segunda fase, que se extiende de los 6 a los 10 años, y que denominamos Ortodoncia Infantil Interceptiva, la Clínica:
- Corrige las anomalías esqueléticas presentes, dada la gran capacidad plástica de los huesos en esta edad.
- Corrige las deformaciones de arcadas dentarias que alteran el funcionamiento masticatorio y la estética actual del mismo.
- Detecta los malos hábitos que afectan al desarrollo dentario y los corregimos.
- Coloca mantenedores de espacio o creadores de espacio a la espera de la salida de los dientes permanentes en caso de ser necesarios.
- Reeduca la función masticadora.
- Aconsejamos sobre los buenos hábitos de higiene.
| PREVENTIVA | INFANTIL | OBSERVACIÓN | CORRECTIVA | ADULTOS |
| 0 años
| 6 años | 10 años | 12 años
| 18 años
|
2. Etapa de observación (de los 10 a los 12 años) Es recomendable esperar a que finalice el recambio activo de los dientes de leche a los definitivos y a que el crecimiento del hueso se exprese. La ortodoncia correctiva consiste en:
Corregir los problemas de malposición dental que pueden afectar al maxilar, a la mandíbula o a la combinación de ambos.
Aplicar tratamientos ortopédicos en los casos en los que sea necesario.
3. Ortodoncia en adultos En este periodo podemos corregir los problemas dentales a través de tratamiento con fuerzas ligeras, ya que el crecimiento de los dientes y maxilares ha remitido. La importancia de esta etapa estriba en la prevención de la disminución de soporte óseo y consiguiente pérdida dentaria por apiñamiento dentario de años de evolución.
La finalidad es conservar las piezas sanas hasta el final de la vida.