Propósitos para este año que pueden mejorar nuestra salud
Por Juan Carlos Padilla, director médico del Hospital Internacional Medimar.
Demos por sentado algunas premisas: no nos ha tocado la lotería, no hemos iniciado esa dieta tan largamente acariciada, hemos malgastado el dinero invertido en el gimnasio sin acudir más que los dos primeros días y el profesor de inglés aún nos está esperando para iniciar las clases.
Por no hablar de nuestro amigo el estanquero, que sigue engordando su cuenta corriente a nuestra costa.
Bien. Y resulta que llega 2008. Y volvemos a plantearnos los eternos propósitos. ¿Qué tal si este año somos un poco más realistas, algo menos ambiciosos, pero más prácticos? Veamos. Propongámonos objetivos alcanzables, pequeñas medidas que pueden repercutir positivamente sobre nuestra salud.
Por ejemplo:
- Guerra al coche: siempre que pueda iré caminando a los sitios.
- Odio al ascensor: subiré andando tranquilamente los pisos de mi oficina o mi edificio.
- Cena de mendigo: unas verduritas, una ensalada fría, un buen vaso de gazpacho andaluz, un sandwich vegetal, algo de fruta o un par de yogures desnatados pueden constituir una buena despedida del día.
- 20-30 minutos de ejercicio por la tarde: caminar, trotar por los alrededores de casa, bicicleta estática o tapiz rodante.
- Medias raciones cuando vaya a comer al restaurante: aderezado con una buena ensalada y un par de piezas de fruta.
- Me compraré una pitillera que cargaré con los cigarrillos que fumaré a lo largo del día. Y los iré reduciendo progresivamente, hasta plantearme eliminarlos totalmente.
- Si además localizamos un buen curso de inglés por internet que realizamos mientras nos tomamos la infusión de la noche que sustituye a esa copa y ese cigarrillo.
