Antiaging: belleza interior y exterior
Aunque lleva a confusión, el antiaging no está íntimamente relacionado con la cirugía estética. La misión del antiaging se acerca más a regular la alimentación, ajustar el sueño, la memoria, revitalizar las células, ganar en movilidad y flexibilidad, etc.
¿Y no basta con un chequeo?
Lo normal es que nuestros seguros médicos incluyan la posibilidad de hacerse chequeos para ver si tenemos alguna enfermedad o desajuste, pero la medicina antiaging va mucho más allá. Un chequeo se limita normalmente a un análisis de sangre para obtener los niveles de glucosa, ácido úrico y colesterol, entre otros.
En cambio, el antiaging incluye un estudio mucho más profundo. Mide el estrés oxidativo (que indica si el balance entre oxidantes y antioxidantes está equilibrado), los polimorfismos genéticos, es decir, el código genético del paciente, que informa sobre su predisposición a contraer ciertas patologías como la diabetes o enfermedades cardiovasculares, los alimentos que nos perjudican o los que genéticamente absorbemos mejor y nos ayudan a prevenir más enfermedades.
Son tratamientos totalmente personalizados para estudiar, evaluar y frenar los parámetros relacionados con el envejecimiento. Planes personalizados que a través de la alimentación, los suplementos (vitaminas, minerales, antioxidante, omegas, etc.) y el ejercicio físico consiguen mejorar nuestra salud y la capacidad preventiva del organismo, mejorar la actividad diaria y sexual, eliminar el sobrepeso, optimizar la calidad del sueño, y, por supuesto, consiguen que estemos más guapos.
