Michio Kushi, padre de la macrobiótica moderna
El profesor Michio Kushi nos explica cómo iniciarnos en este estilo de vida.
Michio Kushi. Asesor Organización Mundial de la Salud.
Desde MQS queremos acercarte los tratamientos más novedosos de la mano de sus protagonistas. Michio Kushi conoce bien los principios macrobióticos, pues son
ellos los que rigen su vida y los que transmite a sus pacientes en el Sha Wellness Clinic. El asesor de la Organización Mundial de la Salud comparte con nosotros sus conocimientos.
¿CÓMO PODRÍAMOS DEFINIR LA MACROBIÓTICA?
Vivir con la naturaleza y con las personas, con amabilidad y paz, estando mentalmente tranquilo. Creo en la creación de un nuevo estilo de vida para la humanidad a través de la Macrobiótica.
¿QUÉ OPINA DE LA DIETA MEDITERRÁNEA? ¿ES COMPATIBLE CON LA MACROBIÓTICA?
Los hábitos alimenticios en esta zona todavía no están completamente destruidos, como en otros países desarrollados, gracias a la Dieta Mediterránea. Se ingieren muchas frutas, verduras y legumbres como en la dieta macrobiótica. Hay muchas similitudes en la forma de comer de Japón y España. En Sha se unen varias culturas. La gente quiere estar sana, desarrollar sus mentes y su espíritu, al tiempo que estar relajados y tranquilos. Todo eso es lo que persigue la macrobiótica.
¿QUÉ APORTA EL SHA WELLNESS CLINIC A LA MACROBIÓTICA?
Muchísimas cosas. Sha representa la unión oriente y occidente, sus maneras de entender las cosas. Un punto de unión de las ideas que se manifi estan en una forma de vida.
¿POR QUÉ ES ESPECIAL EL ENCLAVE DONDE SE SITÚA EL SHA?
Piensa que es un clima muy adecuado, suave y agradable. Alicante, por ende El Albir, está enclavado en un punto equidistante entre los continentes. Desde Cualquier punto de Europa se vuela a Alicante en muy pocas horas. Con mi mujer vivo en EE UU, estamos a 7 horas de avión y menos del norte de África y Oriente próximo.
¿CÓMO PODRÍAMOS CONVERTIRNOS A LA MACROBIÓTICA?
Es muy sencillo en vuestra cultura mediterránea. Tan solo cambiaríamos pocas cosas. Pasaríamos del pan blanco al pan de cereales, y las frutas y verduras normales se sustituirían por orgánicas presentadas enteras, en macedonia o en zumos. Reduciríamos la carne, sobre todo la roja y recurríamos al pescado un par de veces a la semana.