La provincia de Alicante es tierra de magníficas y a la vez muy rentables cooperativas. Baste citar la pluralidad agrícola de la de Pinoso, el emporio exportador hortofrutícola de Pilar de la Horadada, o esta vitivinícola BOCOPA ubicada en el término de Petrer, pero que se extiende a lo largo y a lo ancho del territorio de viñedos alicantinos, como suma hermanada de otras cooperativas menores y dispersas, cuales son las de Cañada, Castalla, Ibi, La Romana, Petrel y Sax, demostrando la siempre difícil, pero innegable posibilidad del trabajo desde distintas zonas vinícolas, con sus enriquecedoras diferencias antropológicas, históricas, enológicas e incluso lingüísticas, para una marca común, demostrando una vez más que la unión, si es honesta e inteligente, hace la virtud además de la fuerza de sus 1800 socios que trabajan y amparan un total de 2.500 hectáreas de viñedos.
En 1987, y ante el empuje de la iniciativa privada de determinadas bodegas alicantinas, en las que las nuevas generaciones de enólogos supieron imponer criterios de renovarse o morir, y con ellos el necesario cambio de instalaciones haciéndolas mucho más modernas y competitivas, aparte de las sépticas y funcionales, varios presidentes de cooperativas vinícolas alicantinas se reunieron al objeto de estudiar y proyectar qué les podía unir superando lo que hubiera podido separarlos, empezando por las distancias, continuando por el tipo de varietales que cada cual recibía en sus lagares, y finalizando por la unidad económica y la proyección conjunta de un marketing válido para todos. Así que se empezó por buscar a un joven enólogo que conjuntamente tuviese buenas dotes como gerente, y después de varias entrevistas y propuestas se decidieron por Gaspar Tomás Martínez, quien venía de una familia con larga tradición vinatera en Villena, pero y además estaba al tanto de las últimas tendencias sobre elaboraciones, gustos de las nuevas generaciones y canales de comercialización abiertos a cualquier demanda por exigente y amplia pudiera ser, incluidos los novísimos vinos ecológicos o ese moscatel redivivo, como es el Marina Alta, capaz de satisfacer a tantos paladares como para conseguir el liderazgo de los vinos blancos en toda la Comunidad Valenciana. Sin olvidar, claro está, esos sobrios, elegantes y únicos "gran reserva", como puede ser el tan premiado Laudum en sus distintas versiones, alguna de ellas con 16 meses en barrica y años en botella.
Así nació no sólo una nueva cultura del vino en estas tierras, sino todo un estilo y una manera de hacerlo. Andrés Pérez, actual presidente de BOCOPA, opina que en tiempos de crisis hay que buscar y encontrar los deseos del consumidor mayoritario, por eso han sacado a la luz un espumoso como es Marina Espumante, moscatel de burbuja pequeña y diseño impactante, que puede competir perfectamente con cavas de tipo medio, pero más caros, y por supuesto sustituir sobradamente al juvenil y foráneo lambrusco. En cualquier caso, esta cooperativa de cooperativas no se queda en la mera elaboración, venta de vinos y una rentabilidad contrastada, también realiza de manera absolutamente filantrópica y didáctica, catas continuadas, maridajes entre vino y moda, exposiciones y todo aquello que pueda ser idóneo y provechoso para, como presume su mejor presentación, dar a conocer los VINOS DEL MEDITERRÁNEO.
Pedro Nuño de la Rosa
info@bocopa.com
Tel. 966 950 489
Paraje Les Pedreres. A-31, km 200-201
Petrer, Petrer